Historia

Es difícil saber la fecha exacta en que las primitivas alquerías levantadas por los primeros pobladores, posiblemente compuestas por un conjunto de chozos temporales, abandonan su fisonomía temporera y se convierten en núcleos permanentes de población. Pero lo cierto es que es en ese momento, en el que se empiezan a levantar casas fijas, cuando va creciendo lentamente la localidad arropada por la economía agropecuaria.
Es en esa época cuando Majadas de Tiétar pasa a depender de Plasencia, bajo el Sexmo del Campo Arañuelo, a la vez que tiene que pugnar con la poderosa Mesta y con los señoríos de los alrededores, que deseaban apoderarse de las múltiples dehesas de la comarca arañuela.
El origen de estos pequeños núcleos urbanos es difícil de fijar, ya que han estado sometidos a los vaivenes de una sociedad pastoril que no buscaba un sitio fijo. Algunos de estos pequeños asentamientos eran tan reducidos que, de ellos, ni siquiera existen restos; otros son móviles. De todos se conoce el nombre de tres: Aldeanueva del Campo del Quejigal, Las Majadas y Llano del Rincón. Del primero, habría que decir, que estuvo situado cerca de lo que hoy es la dehesa boyal, y en la que se pueden ver algunos restos de su arquitectura primitiva, creyéndose incluso que fue el primer asentamiento de Majadas. También es posible que su nombre haga referencia a los primeros colonos que podrían provenir de Aldeanueva de la Vera. Lo del Quejigal está claro, pues hay muchos árboles de este tipo en la zona.
En la zona había otros pequeños núcleos pastoriles dispersos, como Maulique y Maribáñez. Los primeros pobladores, pues, fueron pastores, aunque luego se irían incorporando gentes de otros pueblos cercanos.
Posteriormente, la localidad se constituye en municipio conocido entonces como Majadas, y desde 1834 quedó integrado en el Partido Judicial de Navalmoral de la Mata.
El nombre de Majadas, hace referencia a las majadas, que es el lugar donde se recogían de noche el ganado y los pastores.

El actual Escudo Heráldico oficial de Majadas, aprobado en Enero de 2.003, simboliza las características fundamentales de la evolución histórica de Majadas, su origen humilde y pastoril, su situación geográfica y su riqueza agro-ganadera y forestal, pasada y presente, siendo los principales elementos del mismo los siguientes:
La Majada:
Como elemento que simboliza el lugar donde descansa el ganado por las noches, en referencia al origen y tradición pastoril y ganadera de Majadas.
El Río:
El río Tiétar, que circunda el municipio con sus fértiles vegas como fuente de vida y motor que impulsará el desarrollo económico de Majadas.
El Pino:
Como símbolo de la riqueza agrícola y forestal, elemento que ha permanecido a lo largo de la historia, conservando y protegiendo bajo sus raíces la tierra que hoy hace de Majadas uno de los pueblos más prósperos de la comarca.